PENSAMIENTO
EDUCATIVO DE JUAN
JACOB ROUSSEAU
Durante la segunda mitad del siglo XVIII, Juan Jacobo
Rousseau fue uno de los más destacados filósofos y pedagogos de la época,
contribuyó a desarrollar una comprensión más humanista de la infancia y destacó
la relevancia que tiene la educación desde los primeros años de vida de los
niños; además, ofreció una reflexión filosófica como base para que otros
pensadores y educadores configuraran diversas propuestas de educación dirigidas
a los niños pequeños.
Rousseau se mostró como un fuerte opositor de las
prácticas tradicionales de crianza de los niños, que exigían el control de las
relaciones afectivas para apresurar su proceso de desarrollo e integración a la
vida adulta. También criticó que la educación, principalmente bajo el dominio
de la Iglesia, se diese bajo normas y preceptos pues esto, según él, impedía
que el niño se formara como un ser libre y con autonomía moral. Planteaba que
la educación resultaba ineficaz al centrar el acto educativo en la capacidad de
la razón del niño, olvidando su propia naturaleza; según él, esto era empezar
por el final y no por el principio; es decir, era pretender educar al niño
haciendo uso de su razón, cuando lo que en realidad se debía buscar era que el
niño alcanzara ese estado de razón. Para Rousseau, en la educación de los niños
–bajo la concepción de la niñez como prerracional–, no se debería entrar a
discusiones basadas en la razón, sino que su formación debería ser el resultado
de las presiones de su propia naturaleza, esto es, de sus necesidades.
No hay comentarios:
Publicar un comentario